Así, este Santo, se considera que fue el que dio origen a esta devoción y práctica, la cual se propagó rápidamente alrededor del mundo, con increíbles y milagrosos resultados.
El Rosario de la Virgen María, difundido gradualmente en el Segundo Milenio bajo el soplo del Espíritu de Dios, es una oración fomentada por el Magisterio de la Iglesia y apreciada por una multitud de innumerables santos que han encontrado en él, un auténtico camino de santificación.
El 7 de Octubre de 1574, la Santísima Virgen, recibe el título de “Nuestra Señora del Rosario”, tras haber intercedido poderosamente, logrando la victoria de los cristianos sobre los moros, en la famosa Batalla de Lepanto. Desde entonces, y a nivel mundial, el mes de Octubre, es dedicado especialmente al Santo Rosario.
Mediante el Rosario, podemos lograr muchas gracias y bendiciones para nosotros, para nuestra familia y para el mundo. La Santísima Virgen ha ofrecido a los devotos del Rosario Su especialísima protección en la vida, en la muerte y la posibilidad de alcanzar la vida eterna.